Sunday, December 29, 2013

País de pandillas

Hemos llegado lentamente al mar de la felicidad peledeista: El terror general

Por: CARLOS OGANDO | Presidente Región Manhattan Norte, Ex-presidente de la JRD, PRD de Nueva York.


Lo que es seguro, contante y sonante, sin importar la data espurea que recibe la nación, ni las cifras sociales falsas que circula la propaganda oficial, es que la calidad de vida de los dominicanos se ha deteriorado tanto que ni Snowden la quiere.

Es preferible cruzar el canal de la mona en yola hacia Puerto Rico, sin duda. Se vive mejor allí o en Panama, España, USA, Venezuela, o cualquier otro país. 


Mientras, los dominicanos, abrumados o estoicos, deambulamos en estado de terror permanente. Para pobres y ricos la muerte en Dominicana está al doblar la esquina. Circulamos bajo asecho latente, subversivo; entre asalto y emboscada. 

Una guerra soterrada de pandillas múltiples, apocalípticas. En el poder una pandilla fracturada en múltiples facciones interna produciendo pandillas externas. Pandillas burocráticas cayéndole a mordidas a los ciudadanos, impidiendo toda empresa de progreso y bienestar. Pandillas en los partidos de oposicón mayoritario para evitar su unidad. Pandillas motorizadas, miles, acosando a peatones y choferes; agregándose repentinamente para delinquir o, simplemente, por solidaridad automática. Pandillas de ladrones, de sicarios, jueces, militares, policías. Pandillas.

¿Quién es quién? No lo sabes. Ni siquiera sabes quién es tu enemigo. Todos, parece. Si tu vecino es una amenaza, no hay barrio; y si no hay barrio no hay felicidad social. 

De los países sortarios en el mundo, de esos que han tenido los dones divinos de recursos naturales, República Dominicana tiene los más insensatos gobernantes. En vez de aprovechar los talentos y recursos, los regalan, se lo roban y desbaratan para destruirse a sí mismos.

Es algo raro, si se piensa. ¿Cuál puede ser el gusto de ocuparse sólo de producir un constante y creciente malestar general? Hemos llegado lentamente al mar de la felicidad peledeista: El terror general; con un bonus, un enigma: ¿Acaso no era el país con los mayores recurso, con la mejor economia y con un slogan Es pa`lante que vamos?

Sunday, December 22, 2013

Vida o muerte

Perredeístas estamos al final de un juego mortal cuando todavía puedes apostar por la vida

Por: CARLOS OGANDO | Presidente Región Manhattan Norte, Ex-presidente de la JRD, PRD de Nueva York.


Esa es la bifurcación ante la cual los perredeístas y el país se enfrentarán, no se trata de una lucha por un partido, se trata de la lucha por el respeto a nuestros derechos fundamentales, por la democracia imperfecta que habíamos tenido y por el respeto al imperio de la LEY. Todos debemos activarnos pues de lo contrario seguiremos siendo perjudicados.

Uno el sector mayoritario del PRD es el camino de la vida y la regeneración; el otro lo que ocupan la casa Nacional del PRD por la fuerza es el tortuoso sendero del terror y la muerte. 

Y esa disyuntiva es también para los perredeístas que siguen a Miguel Vargas el moraito enchufados, como bien los llamo. Porque ellos también tienen libertad de elección y para ellos también serán las consecuencias de la decisión colectiva. Igual les llegará la experiencia del despojo y la humillación, la amenaza y la represión; porque el culto a la muerte atrae la muerte, como la historia nacional ha mostrado. Ellos también sufrirán de la castración institucional de la República Dominicana, de la corrupción, del terror inevitable de una continuación administrativa ilegítima, forjada con traición, mentiras, ilegalidades y violencia. 

Quizá muchos de los perredeístas del presidente ilegítimo del PRD, tengan consciencia de que si no salvamos el partido y el país, no podrán salvarse ellos; y quizá sepan, aunque hayan acallado sus escrúpulos por necesidad o impaciencia, que este modelo, híbrido de ditadura, no sirve para dar bienestar y prosperidad a los perredeístas y al país. Quizá puedan darse cuenta de que entregar el partido a Leonel y a Danilo, no es patriotismo ni de compañerismo, es jugar a perdedor en un gran juego de partidos productor de bienestar y prosperidad. El que juega a la muerte, juega a perdedor.


El camino de la vida no será fácil al principio pero abre el horizonte. El obstáculo fundamental será el fardo que llevamos de degradación moral, de irresponsabilidad, que parece contagiarse cual epidemia mortal en todo el tejido social. El facilismo, esa insólita disposición ciudadana para aprovecharse sin mérito; para arrebatar lo de otro; para robarse el dinero público, regalarlo, o simplemente malbaratarlo en dádivas populistas en una guerra mortal de regalos que sólo puede traer la ruina y la agonía nacional.

Entendemos que es necesario un cambio. Un cambio dentro de la dirección del partido y a favor del futuro del PRD, no los delirios de quien está en la Casa Nacional del PRD por la fuerza del gobierno de Danilo.

Sí, confío en que muchos de los perredeístas que siguen al moraitos enchufados al gobierno y presidente ilegítimo, sepan darse cuenta de que estamos al final de un juego mortal cuando todavía puedes apostar por la vida. Por ese camino arreglaremos los entuertos.



Sunday, December 15, 2013

El corrupto perfecto

Lo que condenamos no es la corrupción sino la que no nos beneficia personalmente

Por: CARLOS OGANDO | Presidente Región Manhattan Norte, Ex-presidente de la JRD, PRD de Nueva York.

Nada mejor que meter la mano izquierda en el Banco Central y levantar el puño derecho para convocar al poder moral o introducir la mano derecha en las arcas de la nación y blandir la izquierda en un discurso en contra de la corrupción.

El peculado sirve para todo. No sólo da frutos económicos, más a los que lo practican en nombre del poder popular, sino que es el vehículo por excelencia para ganar prestigio y majestad.


Basta ser ducho en el arte del disimulo. Leonel Fernández es, en ese sentido, el corrupto perfecto. Para no caer en problemas de definición (¿qué es, a fin de cuentas, la corrupción?) eliminó, simplemente, la distinción entre lo público y lo privado y como emanación del pueblo soberano hizo suyo todo lo que antes era de la nación. Pocos, en tiempos modernos se han atrevido hacer lo que Leonel Fernandez y ahora Danilo Medina lograron con tanta facilidad: dividir los ingresos de la República en dos, distribuir la menor parte por la vía del presupuesto nacional y manejar el resto como cuenta personal.

La conocida frase "no me des pero ponme donde haya" dice mucho más de las actitudes de los dominicanos frente al peculado, que el discurso moralizante actual. 


La corrupción administrativa de los gobiernos del pld es uno de los principales medios de reparto del presupuesto nacional aceptado y refrendado por el pueblo. Lo que condenamos no es la corrupción sino la corrupción que no nos beneficia personalmente. Ese es nuestro verdadero problema moral.

Ahora bien, en épocas de crisis, la corrupción beneficia a menos personas, las cuales culpan de sus problemas a la corrupción de los otros ("a mí no me llega porque se lo llevan otros"). Esa es una de las razones por las que el partido de gobierno hace tanto ruido con una supuesta cruzada contra la corrupción: se está adelantando a los hechos.


Sunday, December 8, 2013

En mi País las piedras gritarán

Por: CARLOS OGANDO | Presidente Región Manhattan Norte, Ex-presidente de la JRD, PRD de Nueva York.

Nos costará trabajo erradicar las nefastas consecuencias, del deterioro que ha sufrido el país, en las manos irresponsables que nos gobiernan.

@Ogando_Carlos 
La corporación Peledeista ha comprado muchas voluntades, empezando por un sector de las Fuerzas Armadas Nacionales, que ha permitido la entrega de la soberanía ha gobiernos extranjero.

Junto a ellos un grupo de conciudadanos, dedicados a hacer negocios con un régimen en el que no creen, pero que les permite obtener una buena "tajada" dentro del festín de corrupción.

Comisiones, equipos, plantas eléctricas, containers de comida, mercado paralelo de divisas, bonos, empresas fantasmas, máquinas electorales, planes de construcción de viviendas, trenes y carreteras con malos cimientos.

Todo ha servido para enriquecer rápidamente a la recién llegada "Burguesía Peledeista", astronómicas sumas empleadas que terminaron en los bolsillos de unos pocos "moraditos", que están riéndose a espaldas de un pueblo manipulado que entregó su confianza y sus sueños a una banda de hampones con "pico de oro". Excelentes para imponer sus digresiones intelectuales a través de cadenas impuestas en los medios de comunicación.

Han sido 10 largos años de destrucción de las instituciones del Estado, de las empresas básicas, de la industria, de los servicios, de la producción y distribución de alimentos, de hospitales y del suministro de medicinas, de las carreteras y de las universidades.

Pero eso es lo que todo el mundo tiene ante sus ojos y que lo sufre a diario, al lado de ello hay cosas más perversas, como la destrucción moral, ética y profesional de las instituciones y de los dominicanos, las cuales percibimos de manera indirecta.

El robo de la propiedad privada, el desconocimiento a ese derecho es en el fondo la causa de la muerte de una profesora que sale a protestar por la falta de agua, la destrucción de un sistema jurídico imparcial, se refleja en el abandono legal al que estamos sometido. La falta de moral de los directores de las instituciones que deben velar por los ciudadanos, encuentra la mejor expresión en el abominable tratamiento sufrido por los juezes comprado.

Las líneas no alcanzan para señalar ejemplos, los perseguidos políticos; los periodistas multados, amenazados, obligados a irse del país; las universidades ahogadas económicamente y con leyes destinadas a destruir su autonomía y su razón de ser. Las instancias creadas de manera anticonstitucional para destruir la acción de alcaldes que no controlan.

La corrupción desatada en grado superlativo, a costa del futuro de nuestra nación, los atentados contra la libertad de expresión. Bajo este régimen peledeista, se han cerrado estaciones de radios opositoras y terminaron por apoderarse de canal de televisión independiente. Estas son cosas que hay que denunciar gritándolo al mundo. El silencio nos hace cómplices, nos disminuye como ciudadanos y como seres humanos.

¿Qué hacer?, se preguntan todos, dentro de una realidad con espacios democráticos reducidos. No creo tener la respuesta, pero luego de meditar supe que me quedaba la palabra, escrita u oral, con ella podemos proyectar un mensaje, un ejemplo, un camino. Con el cual ofrecerles a los dominicanos un mensaje positivo de un país que podamos construir juntos y para el beneficio de todos.

Donde se origina el gran pecado de este régimen: ¡la soberbia! De quien se siente con poder y con armas para situarse por encima de la ley.

Debemos convertirnos en servidores del país, utilicemos la palabra, para generar conciencia, armonía, comprensión y comunión entre todos nosotros.

El camino es arduo, es un servicio por el futuro de las nuevas generaciones. Estoy convencido que tenemos derecho a realizarnos, a ser libres y a vivir en paz.

Podemos y debemos anunciarlo, cada quien desde su sitio, sin temor a que los fariseos del gobierno exijan hacernos callar.

Respondió el Maestro: "Les aseguro que si ellos callan, gritarán las piedras". (Lucas capítulo 19, versículo 40).